Garganelli caseros con salsa de vegetales




Porciones: 5

INGREDIENTES
Masa
400 gramos de harina
100 gramos de sémola de trigo
3 huevos
5 cucharadas de queso rallado como polvo
2 cucharadas de aceite

Salsa
3 cucharadas de aceite
1 cebolla mediana
2 berenjenas
4 corazones de alcauciles
3 tomates firmes y maduros
1 cucharada de extracto de tomate
1 cubo de caldo de verduras
1/2 taza de crema de leche o nata ( 125cc. )
albahaca fresca
queso rallado

PREPARACION
Masa.
Mezclar la harina junto con la sémola y el queso rallado y distribuirla en forma de corona.
En el centro poner los huevos previamente mezclados y el aceite.

Trabajando con la punta de los dedos, ir tomando los ingredientes del centro incorporándolos con la harina hasta formar una masa.
Si fuese necesario agregarle un poco de agua apenas tibia para terminar de tomar la masa.

Amasado.
Comenzar a trabajar la masa amasándola con enegía hasta que la masa quede suave, elástica y consistente.
Taparla con un paño o con papel film y dejarla reposar durante 30 minutos.

Salsa.
Picar la cebolla.
Pelar las berenjenas y cortarlas en cubos.
Cortar los corazones de alcauciles en juliana.
Pasar los tomates por agua hirviendo y picarlos.

Calentar una cacerola sobre el fuego, agregar el aceite y la cebolla.
Condimentarla con un poco de sal y dejarla que se rehogue un poco.

Incorporar la berenjena, los alcauciles, el cubo de caldo rallado, los tomates y cocinar con la cacrola tapada durante 8 minutos.
Destapar, agregar el extracto de tomate diluído apenas en agua tibia y terminar de cocinar la salsa con la cacerola destapada para que se vaya evaporando el líquido y concentrando sus sabores.

Una vez pronta, incorporar la crema de leche mezclando bien y las hojas de albahaca cortadas chicas a mano. Se deja dos minutos y se retira.

Estirado de la masa.
Dividir la masa en trozos para facilitar el estirado.
Tomar uno de ellos, formar un bollo y apoyarlo sobre la mesa enharinada.
Aplanarlo primero con las manos y luego comenzar a estirar la masa con ayuda de un palote ligeramente enharinado.

Se comienza apoyando el palote en la mitad de la masa, haciéndolo girar hacia los bordes superiores y se regresa nuevamente a la mitad repitiendo lo mismo.
De esta forma el gluten se va quebrando y los bordes no retroceden.

Una vez estirada esta parte se gira la masa invirtiendo las posiciones.
La mitad superior estirada queda en la parte inferior. Se repite lo mismo.
El espesor de la masa debe quedar bien fina. Un milímetro de espesor aproximadamente.

Una vez estirada se cubre con un paño para que no se seque demasiado.
Repetir lo mismo con el resto de la masa.

Armado de los garganelli.
Se necesita una varilla de madera de 15mm o 1,5cm de diámetro para arrollarlos
Cortar la masa en cuadrados de 4 centímetros de lado.
Arrollarlos en la varilla en forma sesgada y pegar ambas puntas montándolas y humediéndolas con agua.
Dejarlos secar un poco y retirarlos de la varilla con cuidado.
Apoyarlos sobre una superficie enharinada y dejar que se terminen de secar.

Cocimiento de los garganelli.
Poner una olla con abundante agua sobre el fuego.
Cuando rompe el hervor agregarle un puñado de sal gruesa e inmediatamente los garganelli.
De a poco y con cuidado.

Dejar que se cocinen hasta que estén al dente.

Plato terminado.
Agregar los garganelli a la salsa y sartenear un poco sobre el fuego para mezclar ambos elementos.
Servir enseguida. Se pueden espolvorear con queso rallado.